
Ver para creer. Hay algunos que no aprenden ni a la de tres. Empiezo a pensar que a la gente del Barcelona le da lo mismo ocho que ochenta. Que no me vengan con milongas sobre el jugador: si uno de los mejores clubes del mundo, llamémosle Arsenal, Manchester o Juventus, valora y cree en determinada promesa, no entiendo porque el club al que pertenece ése joven futbolista no le trata de igual manera. Quien tiene la sartén por el mango es el club y no un chaval de quince, dieciséis o diecisiete años. El crío lo que quiere es quedarse y triunfar, si se va es porque está convencido que donde quiera que vaya le irá mucho mejor.